The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints

Mormon Temples

Creencias y doctrinas básicas

La naturaleza de Dios

Una doctrina primordial de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la creencia en Dios el Padre; en su Hijo, Jesucristo; y en el Espíritu Santo, quienes constituyen la Trinidad. Son tres seres diferentes, aunque uno en propósito.

Cristianos

La Iglesia es cristiana, pero no es católica ni protestante, sino una restauración de la Iglesia de Jesucristo tal y como la estableciera originalmente el Salvador.

La autoridad del sacerdocio

La Iglesia hace hincapié en la necesidad de la autoridad divina. José Smith, primer profeta y Presidente de la Iglesia, enseñó: "El hombre debe ser llamado por Dios, por profecía y la imposición de manos, por aquellos que tienen la autoridad, a fin de que pueda predicar el evangelio y administrar sus ordenanzas". La autoridad para actuar en el nombre de Dios se llama sacerdocio.

Primeros principios

Los primeros principios y ordenanzas del evangelio de Jesucristo son: "primero, Fe en el Señor Jesucristo; segundo, Arrepentimiento; tercero, Bautismo por inmersión para la remisión de los pecados; cuarto, Imposición de manos para comunicar el don del Espíritu Santo", que es la confirmación en la Iglesia. El bautismo sigue el ejemplo bíblico de la inmersión y se efectúa para la remisión de los pecados de la persona que lo recibe. Dado que los niños pequeños son incapaces de pecar, no se les bautiza sino hasta la edad de ocho años, cuando empiezan a ser responsables.

Revelación continua

El Presidente de la Iglesia recibe revelación divina de Dios para dirigir toda la Iglesia. Desde la restauración en 1830, los Presidentes de la Iglesia han sido y son considerados por los Santos de los Últimos Días como profetas en el mismo sentido que lo fueron Moisés, Abraham, Pedro y otros líderes bíblicos semejantes. Los padres también tienen derecho a recibir revelación para criar a su familia, y las personas tienen derecho de recibir revelación divina para encarar sus retos personales.

Las Escrituras

Además de la versión Reina-Valera de la Santa Biblia, los mormones consideran el Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo, un volumen de Escritura inspirada. La Biblia y el Libro de Mormón se emplean conjuntamente en el programa de estudio de la Iglesia junto con otras Escrituras aprobadas: Doctrina y Convenios, que es una recopilación de revelaciones, y La Perla de Gran Precio, que es una selección de revelaciones, traducciones y escritos del Profeta José Smith.

El propósito de la vida

Cada uno de nosotros es, literalmente, un hijo de padres celestiales con los que vivimos antes de nacer en la mortalidad. Mediante el plan divino de Dios, venimos a la tierra para recibir un cuerpo físico, ganar experiencia y demostrar que somos dignos de volver a vivir con Él para siempre. Mediante la resurrección de Jesucristo, todos resucitarán y, gracias a Su expiación, todos podrán participar de Su gracia, amor, misericordia y perdón.

La familia y el matrimonio

Las relaciones familiares son un elemento esencial del evangelio de Jesucristo. "La Familia: Una proclamación para el mundo", hecha pública por la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles en 1995, declara que "el divino plan de felicidad permite que las relaciones familiares se perpetúen más allá del sepulcro. Las ordenanzas y los convenios sagrados disponibles en los santos templos hacen posible que las personas regresen a la presencia de Dios y que las familias sean unidas eternamente". Por esta razón, además de los miles de centros de reuniones o capillas, la Iglesia construye templos en todo el mundo donde los miembros fieles pueden recibir estas únicas y sagradas ordenanzas para la familia.

La moralidad

La Iglesia sigue la ley del Salvador de una moralidad estricta. Los miembros fieles de la Iglesia observan los principios de la honradez, la integridad, la obediencia a la ley, la castidad fuera del matrimonio y la fidelidad dentro de él. La Iglesia se opone al aborto, a la pornografía y a los juegos de azar.

Un código de salud

"La Palabra de Sabiduría", un código de salud revelado a José Smith en 1833, advierte del uso del tabaco, las bebidas alcohólicas, el té y el café, y hace hincapié en los beneficios de los buenos hábitos alimentarios y de la buena salud tanto física como espiritual. La Iglesia desaprueba el mal uso y el abuso de todo tipo de drogas y fármacos — ya sean legales o ilegales.

El diezmo y las ofrendas de ayuno

La Iglesia acepta el principio bíblico del diezmo, el cual es contribuir la décima parte de los ingresos. Los diezmos de los miembros permiten a la Iglesia financiar la construcción de edificios y financian programas educacionales, de bienestar, misionales, humanitarios y de otro tipo. Se pide a los miembros de la Iglesia que, una vez al mes, ayunen durante dos comidas consecutivas y que donen el dinero que hubieran gastado en esas comidas, o más, para ayudar a los necesitados.

La obra misional

La Iglesia acepta el mandato del Salvador de "[ir] por todo el mundo" y compartir las bendiciones del Evangelio (véase Marcos 16:15). En consecuencia, la Iglesia tiene más de 50.000 misioneros de tiempo completo que prestan servicio en todo el mundo. La mayoría son jóvenes en edad universitaria, pero también hay matrimonios jubilados. Todos ellos han aceptado el llamamiento extendido por los líderes de la Iglesia y se costean el año y medio o los dos años que dura su servicio.

Servir en la Iglesia

Los profetas han enseñado que "cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, sólo estáis al servicio de vuestro Dios" (Mosíah 2:17). La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días opera con un clero laico, lo cual concede a millones de personas en todo el mundo la oportunidad de prestar fiel servicio cristiano a los demás.

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